Belleza y salud van de la mano

Verse bien es una tendencia que se ha impuesto en años recientes. El lucir un cuerpo delgado es el canon de belleza que hoy en día está en boga. Sin embargo, la delgadez es un asunto de salud, al igual que la obesidad; cada individuo tiene un peso ideal o recomendado acorde a su contextura física, y caer en los extremos puede traer consecuencias negativas.

Querer bajar rápido de peso, empleando alguna dieta de moda que no incluya una alimentación variada y balanceada es un error. Esos regímenes suelen ser muy estrictos, ya que reducen al mínimo el consumo de carbohidratos o limitan el menú a un pequeño grupo de alimentos. En consecuencia, se puede sufrir de bajones de azúcar en la sangre, mareos, dolores de cabeza y hasta desmayos. Adicionalmente, es muy común luego ser protagonistas del efecto rebote, donde se recupera el peso perdido e incluso mucho más, en corto tiempo.

Lo ideal es bajar de peso de manera saludable, paulatinamente a lo largo del tiempo. Cuando se emprende este desafío es fundamental conservar la salud, y adoptar un plan de alimentación que se adapte a nuestros gustos y preferencias. Recuerde que no existen recetas milagrosas, sino que todo proceso educativo necesita tiempo y voluntad para lograrlo. Por ello, es recomendable acudir a un especialista de la nutrición para que dicte las pautas a seguir de acuerdo a la edad, sexo y nivel de actividad física.

La clave está en aprender a comer: saber qué alimentos, en qué cantidades y con qué frecuencia debemos consumirlos. También es básico incorporar en la alimentación alimentos naturales, vegetales, frutas, verduras y granos, y reducir los alimentos procesados, para así poder darnos nuestros gustos sin remordimientos.

La belleza no se limita a la apariencia física. La belleza exterior comienza por el bienestar interno. Por ejemplo, un cabello hermoso y un cutis suave dependen de la alimentación, estado de ánimo, auto-concepto y de la calidad de vida que se lleve.

TIPS PARA TENER EN CUENTA

Mantenga una alimentación equilibrada y variada.
Haga tres comidas principales basadas en carnes magras y vegetales, y dos onces que varíen entre frutas, yogurt, galletas integrales bajas en grasa o frutos secos como maní, nueces y granola.
Evite saltarse las comidas.
Tome suficiente agua para mantenerse hidratado.
Evite el consumo frecuente de preparaciones muy azucaradas o grasosas.
Cuide el tamaño de la porción que se sirve.
Modere el consumo de sal.
Practique deporte o actividad física al menos tres veces por semana.
Entienda que cada persona tiene una contextura corporal diferente, que responde a la genética.
Tome en cuenta que los patrones de belleza difundidos a través de los medios emplean como imágenes modelos, deportistas y actores, que suelen alejarse del común de la población.
Comprenda que es importante mantener un peso adecuado y auto valorarnos positivamente, para no caer en una visión errada de nuestra imagen corporal y afectar nuestra salud.
Tenga presente que todos los cuerpos son distintos, y que debemos aceptarnos tal y como somos.

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